Control Prenatal en La Chorrera: Calendario Mes a Mes
Qué se controla en cada visita del embarazo, qué estudios corresponden a cada trimestre y qué señales consultar. Agenda tu control prenatal.
El control prenatal es el seguimiento del embarazo desde que se confirma hasta el parto. Su objetivo no es solo ver crecer al bebé: es detectar a tiempo las complicaciones que no dan síntomas, como la presión alta o la diabetes gestacional, que se descubren únicamente porque alguien las busca.
El calendario de visitas
- Hasta la semana 28: una visita al mes.
- De la semana 28 a la 36: cada dos o tres semanas.
- De la semana 36 al parto: una vez por semana.
- En embarazos de alto riesgo: con la frecuencia que indique el obstetra, habitualmente mayor.
La primera visita conviene que sea antes de la semana 10. Cuanto antes se haga el primer ultrasonido, más preciso es el cálculo de las semanas, y esa fecha es la referencia con la que después se interpreta todo lo demás.
Qué se mide en cada visita
- Presión arterial. El dato más importante de la consulta y el que detecta la preeclampsia.
- Peso, para valorar si la ganancia es la esperada.
- Altura uterina, que estima el crecimiento del bebé.
- Latidos fetales, audibles desde alrededor de la semana 12.
- Presencia de hinchazón en manos, cara y piernas.
- Movimientos del bebé, a partir del segundo trimestre.
Ninguna de esas mediciones es llamativa por separado, y ahí está su valor: es la comparación entre visitas la que muestra una tendencia. Una presión que sube poco a poco o una altura uterina que deja de crecer al ritmo esperado se detectan porque hay un registro previo con el que comparar.
Los estudios por trimestre
- Primer trimestre: grupo sanguíneo y factor Rh, hemograma, glucosa, orina, urocultivo, detección de infecciones y ultrasonido para fechar el embarazo.
- Segundo trimestre: ultrasonido de detalle anatómico entre las semanas 20 y 22, y prueba de tolerancia a la glucosa entre la 24 y la 28.
- Tercer trimestre: ultrasonido de crecimiento, control de la posición del bebé, hemograma de control y estudio de estreptococo hacia la semana 36.
Qué se recomienda entre visitas
- Ácido fólico y hierro según indicación, sin agregar suplementos por cuenta propia.
- Actividad física moderada, salvo contraindicación.
- Evitar alcohol y tabaco por completo.
- Consultar antes de tomar cualquier medicamento, incluidos los de venta libre.
- Cuidar la alimentación y la higiene de los alimentos, por el riesgo de infecciones que afectan al embarazo.
Qué señales consultar de inmediato
- Sangrado vaginal en cualquier momento.
- Pérdida de líquido por la vagina.
- Contracciones regulares antes de la semana 37.
- Disminución clara de los movimientos del bebé.
- Dolor de cabeza intenso, visión borrosa o hinchazón brusca de cara y manos.
- Fiebre, vómitos persistentes o ardor al orinar.
La quinta señal es la que más conviene memorizar: apunta a preeclampsia, una complicación que puede avanzar rápido y que se detecta con una simple medición de presión. Es la razón de fondo por la que las visitas no se saltan aunque el embarazo vaya bien.
Entre visitas ayuda llevar el carné de control siempre a mano, anotar dudas y, en el tercer trimestre, prestar atención al patrón de movimientos del bebé. Un cambio claro en ese patrón se consulta el mismo día, sin esperar al inicio del trabajo de parto.
Preguntas frecuentes
¿Cuándo debo empezar el control prenatal?
En cuanto se confirme el embarazo, idealmente antes de la semana 10.
¿Cuántos ultrasonidos se hacen?
En un embarazo sin complicaciones, habitualmente tres o cuatro, más los que el especialista considere necesarios.
¿Qué pasa si me salto una visita?
Conviene reprogramarla cuanto antes. Varias complicaciones no dan síntomas y solo se detectan en el control.
¿Cuánto peso debo subir en el embarazo?
Depende del peso previo. El rango se define en la primera consulta y se revisa en cada visita.
¿Puedo viajar durante el embarazo?
En general sí, sobre todo en el segundo trimestre. Conviene consultarlo según la etapa y la evolución.
Este contenido es informativo y no sustituye la consulta médica. El diagnóstico y el tratamiento deben ser establecidos por un profesional de la salud tras una evaluación individual.